Durante años se ha pensado en el fútbol como un
deporte donde sobresale el jugador que logra entremezclar el aspecto físico con
las habilidades técnicas. Sin embargo, recientemente como en todas las disciplinas
se ha aprendido a valorar y cuidar de igual manera el aspecto mental del
jugador. Analizaremos las razones por las cuáles este aspecto es
clave en el desempeño de un equipo de fútbol.
Jugadores con poca educación
En muchos casos, los jugadores de fútbol se dedican desde niños a esta profesión, debido a estar en familias de escasos recursos ven este oficio como la oportunidad de mejorar su entorno en sentido económico, esto hace que muchos no reciban la educación adecuada (algunos no terminan la secundaria) y aunque desarrollan sus capacidades físicas, sus otras capacidades quedan en un segundo plano. Por lo que cuando llegan a la vida adulta necesitan un acompañamiento para completar sus estudios y prepararse para la vida después del retiro de la actividad profesional.
El problema es que son personas que siempre han pensado en sobresalir individualmente y así han obtenido las oportunidades que los llevaron a vivir de jugar fútbol, por ello es complicado ayudarles a entender que cuando se piensa en conjunto en el ambiente profesional se obtienen más resultados.
El jugador de fútbol viene de entornos complejos
Muchos de los futbolistas crecieron en familias divididas con vacíos emocionales, esto genera que tengan problemas para vivir en grupo cuando son profesionales, causando que algunos a pesar de ser muy talentosos no logren consolidarse en un equipo de fútbol. Hay un sinnúmero de ejemplos de jugadores que están poco tiempo en un equipo antes de cambiar a otro, siempre saliendo con peleas y riñas personales. Algunos han logrado cierta estabilidad al encontrar un entorno más estable cuando logran establecer una familia, otros lamentablemente, han desperdiciado oportunidades únicas.
La fama
Sumado a estos anteriores aspectos, se encuentra uno de los más difíciles de manejar y es el ser famosos y reconocidos a nivel mundial. Podríamos decir que ningún ser humano está preparado para ser famoso, pero es aún más desafiante para una persona con las dos características que mencionamos anteriormente. Los jugadores son ricos, famosos y reconocidos, sin embargo, tienen que llegar a entrenar todos los días, a veces dos veces al día y seguir órdenes, indicaciones y críticas, algunos no logran ser equilibrados y por poco a poco ven como finaliza su carrera.
¿Qué puede hacer el mundo del fútbol para ayudar?
Básicamente los equipos importantes están haciendo dos cosas que han permitido mejorar. La primera viene desde la formación del jugador, han invertido mucho dinero en contratar maestros y psicólogos para los niños y adolescentes en formación y esto ha permitido que cuando llegan a la edad de jugar profesionalmente esté mejor preparado. Esto es un desafío en los países con pocos recursos, ya que los equipos difícilmente sobreviven económicamente y les cuesta hacer una inversión de este nivel. Por eso, algunos equipos grandes han creado sucursales de formación de jugadores en países con pocos recursos, logrando formar profesionales con las bases psicológicas necesarias.
En segundo lugar, los equipos han optado por contratar un equipo de profesionales en psicología deportiva que hacen un acompañamiento casi diario a los profesionales, esto les ha permitido estar más preparados para la frustración, el éxito y el retiro del fútbol.
Es muy positivo que un ambiente tan exigente como el fútbol profesional se esté preocupando por estos aspectos, aún hay cosas por mejorar pero cada vez hay más conciencia de la importancia del aspecto psicológico. Siempre hay que cuidar la salud mental, y los jugadores no son ajenos a esta necesidad.




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