Cuando se tiene corazón

El fútbol es un deporte particular y podríamos decir que único, en donde no siempre gana el más habilidoso, ni el más talentoso como podría dictar la lógica. Para triunfar en el fútbol se deben tener varios elementos en la justa proporción como el talento, la táctica, el colectivo, una dosis de fortuna y sobre todo corazón... mucho corazón.




¿A qué nos referimos con el corazón?
Usualmente los hinchas suelen decirle a los jugadores la popular frase de que deben "sudar la camiseta" y no ser "pecho fríos", a lo que estas expresiones se refieren es que además de talento, a su fútbol le deben agreguen la fuerza de voluntad que el jugador necesita desarrollar en algunos momentos determinados de su carrera futbolística. 

Esta caracteristica es tan importante que muchas veces los hinchas de los equipos apoyan a determinado jugador que carece de táctica pero que le coloca esa dosis necesaria de pasión y fuerza de voluntad.




Talento y fuerza de voluntad
En la historia han existido jugadores con mucho talento y que además poseen la capacidad de dar todas sus fuerzas en beneficio del equipo. Quizás el exponente más representativo de esta clase de jugadores es Diego Armando Maradona, quién poseía un talento único, una capacidad de gambetear jugadores y convertir goles importantes. Pero además de esa habilidad era un jugador que daba todo de si en la cancha, además de ser líder y contagiar al equipo, muchas veces esa determinación le ayudó en los partidos donde el talento no es suficiente. Con ese coraje ganó el mundial de 1986.

Pero hay otros jugadores que no poseen esa capacidad, por ejemplo Lionel Messi: es un extraordinario jugador, sin dudas uno de los mejores de la historia, pero no posee la capacidad de contagiar y dar más de lo que habitualmente realiza. Esto se vio reflejado en el último partido del Barcelona contra el PSG, donde a pesar de ganar su equipo, el jugador que más fuerza de voluntad colocó fue Neymar, un líder por naturaleza.




Cuando se tiene poco talento
El fútbol es un deporte tan singular que permite a jugadores con muy poco talento sobresalir solo por su determinación y corazón. Un gran exponente de esto es Gennaro Gattuso un histórico de Italia y del Milan, su juego se caracterizó por correr, luchas, contagiar; pero con el balón en los pies no resaltaba como lo expresó en su libro de memorias titulado: "Quien nace cuadrado, no muere redondo". Actualmente el más representativo de esta clase es el mediocampista Kanté del Chelsea.




Valor agregado
Sin lugar a dudas, el tener fuerza de voluntad y determinación hace de un jugador de fútbol, un jugador aún más destacado. Todo equipo debería tener en su plantilla un jugador representativo que lidere, que entregue todas las energías que tiene... sin dudas esto convertiría un buen equipo en uno ganador de títulos.


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