¿Por qué Brasil ya no gana?

Cuando en el mundo del fútbol se menciona a Brasil, todos pensamos en buen juego, títulos mundiales y jugadores de gran técnica; durante años ha sido el mayor exponente mundial de lo que verdaderamente significa jugar fútbol. Sin embargo, desde hace varios años, algo ha cambiado, Brasil no es el mismo equipo que disfrutábamos ver jugar, cada vez le cuesta más estar a la altura de su legado. Para ilustrar esta involución es relevante destacar que han pasado casi 22 años desde la última copa del mundo obtenida, además en el mundial celebrado en Brasil quedó en cuarto puesto después de haber sido humillada por Alemania, y en las últimas dos celebraciones de este torneo ha llegado solo a cuartos de final; y como si esto no fuera suficiente, actualmente en las eliminatorias se encuentra en la sexta posición superada por selecciones como Ecuador, Venezuela y Colombia, sin duda la selección brasileña se encuentra en crisis.


 

¿Qué ha cambiado?

Podríamos fácilmente culpar a los dirigentes, técnicos y jugadores por cometer errores en los momentos clave de los partidos y de los torneos. Pero esta sería una explicación facilista, el problema brasileño es más de fondo, de idiosincrasia futbolística y de identidad. El fútbol ha cambiado, ahora es un deporte basado más en el físico que en la técnica, ahora son 22 atletas corriendo y jugando mientras que antes eran 22 buenos jugadores con menos preparación atlética y en esta evolución el jugador brasileño se ha quedado atrás.

Para entender el problema pensemos en un delantero tan temible como Ronaldo, el brasileño, a pesar de su sobrepeso marcó diferencias claras durante mucho tiempo, jugando en equipos como el Real Madrid, el Milan y el Inter de Milan, porque tenía una técnica única, impresionante, de lo mejor que he visto, pero hoy sería impensable ver un jugador en la élite mundial con esas características, hoy al delantero se le exige comenzar una presión asfixiante desde que el portero rival tiene el balón en sus pies y después tener energías para hacer diagonales y correr al espacio, algo que nunca haría Ronaldo.

 


Por colocar otro ejemplo, podemos pensar en Ronaldinho, mi jugador favorito, nunca he visto a nadie jugar al fútbol como Dinho, la forma como manejaba al balón y dejaba a los rivales expuestos era única. Sin embargo, era un jugador que no aportaba nada en defensa, lo que en el fútbol moderno es imperdonable para un extremo, ya que se le pide marcar al lateral cuando este se proyecta en ataque, algo que nunca haría el fantasista brasileño.


 

Esa es la razón por la cual durante los últimos años los equipos europeos importantes han confiado cada vez menos en los jugadores brasileños de ataque, debido a la falta de disciplina tanto en su vida privada como en el campo de juego. Por lo que tristemente jugadores como Neymar, Robinho y otros, a pesar de tener un talento impresionante, nunca han terminado de brillar como se esperaba de ellos, tal vez tengan más talento y técnica, pero los otros jugadores los superan porque a estas características le agregan disciplina.

¿Qué pasará con Brasil?

Por fortuna el relevo generacional está funcionando. El joven jugador brasileño está entendiendo lo que debe mejorar, de ahí que han salido jugadores brasileños jóvenes que están empezando a agregarle a su buen juego, la disciplina que les exige el fútbol moderno. De ahí que encontramos jugadores no tan explosivos, pero si confiables como Martinelli en el Arsenal, Richarlison en el Tottenham, o Paquetá en el West Ham. Puede que no sean los brasileños que encantaron al mundo con sus jugadas únicas, pero son brasileños que se han adaptado al fútbol actual y por ello deben ser la base del nuevo Brasil.

 


Seguramente Brasil volverá a ganar, su clasificación al próximo mundial es algo que no se duda, por fortuna el fútbol es cíclico y con los nuevos y disciplinados jugadores podrán conformar un equipo moderno, menos vistoso pero ganador. La pregunta es, ¿en cuánto tiempo volverán a ganar copas américa o mundiales? Dependerá de la capacidad de los dirigentes y seleccionadores brasileños de entender el fútbol moderno.

 

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