En el mundo de los negocios tener dinero en muchas ocasiones significa ser exitoso, se suele decir que dinero atrae dinero. Pero el fútbol es un caso aparte en el mundo de los negocios, aunque el dinero es valioso pues permite contratar los mejores jugadores, preparadores y técnicos eso no siempre garantiza triunfos y victorias, el dinero debe estar acompañado por una gestión deportiva correcta.
Un ejemplo claro de esta situación es el Chelsea, el equipo londinense recientemente fue comprado por una empresa estadounidense que inmediatamente comenzó un proceso de inversión fuerte, colocando a disposición de su equipo deportivo millones de dólares para contrataciones. Sin embargo, ese proceso ha sido negativo, el equipo actualmente se encuentra en la novena posición de la Premier League y jugando un fútbol irregular. Vamos a analizar los errores que cometieron:
Thomas Tuchel
Cuando el Chelsea fue comprado el técnico del equipo era el exitoso alemán Thomas Tuchel, a pesar de su fuerte temperamento, este entrenador había logrado ganar la Champions League un año atrás con los Blues y había demostrado ser un técnico de clase mundial. A pesar de esto decidieron despedirlo a mitad de temporada y apostar por un técnico que estaba entrenando un equipo pequeño de Inglaterra, el británico Graham Potter. Este fue en mi concepto el gran error del Chelsea, no darle continuidad a un proyecto probadamente exitoso y recomenzar con una apuesta. El resultado fue que en solo 7 meses Potter debido a los malos resultados renunció, mientras que Tuchel fue contratado para dirigir el Bayern Múnich, equipo con el cuál ganó la Liga de Alemania en su primera temporada.
Ahora el Chelsea contrató al argentino Mauricio Pochettino, buen técnico, pero tiene una difícil tarea: rearmar un equipo en plena crisis.
Segundo error: La elección de los jugadores
Cuando empezó la fuerte inversión, la parte deportiva fue mal gestionada, a los jugadores recientemente campeones de la Champions League se les buscó la salida fácil, reforzando equipos competidores del Chelsea, por ejemplo, Kai Havertz y Jorginho reforzaron al Arsenal mientras que Mason Mount reforzó al Manchester United, y otros se fueron a otras ligas como Edouard Mendy o Kepa Arrizabalaga. Muchos de estos jugadores podrían seguir aportando muchísimo, pero los dirigentes optaron por reemplazarlos por jugadores muy jóvenes y caros pero que nunca han probado estar a la altura de un club grande.
Así que ahora Pochettino tiene que rearmar un equipo que nunca ha sido equipo, lleno de jugadores jóvenes y ausente de referentes más allá del experimentado Thiago Silva. ¿Cuál ha sido el resultado? Dos campeonatos perdidos sin copas internacionales y un equipo con falta de personalidad y buen juego.
Seguramente el buen técnico argentino logrará encontrar el equipo adecuado y darle una idea clara de juego, pero les habrá costado tiempo, esfuerzo y dinero, la pregunta es ¿era necesario pasar por todo esto?, quizás era más fácil potenciar el equipo y técnico ganador que ya tenía y seguir con un proceso exitoso.
Por lo anterior cada vez estoy más convencido que una buena dirigencia y gestión deportiva, a veces es más importante que una buena inversión.




Pienso que esta en un 50% y 50% entre buena dirigencia y gestión deportiva vs buena inversión.
ResponderEliminarHay equipos que tienen buena dirigencia y gestión deportiva pero no tienen con que invertir en nuevas promesas y no alcanzan logros por mas que se intente