¿Entrenador o seleccionador?



Mucho se ha comentado acerca de la función del cuerpo técnico de la selección de fútbol de un país. Si bien es cierto que el tiempo de trabajo de un cuerpo técnico es limitado, ejemplos recientes han demostrado que aún en esas condiciones si pueden entrenar, si pueden diseñar y ejecutar determinados planes de juego.



Esta discusión la traigo a colación ahora en esta época de eliminatorias, y llama la atención particularmente el caso del seleccionador del equipo colombiano. El entrenador argentino José Pekermán ha demostrado tener un manejo de grupo y una capacidad de motivación envidiables, quizás al nivel de grandes maestros como José Mourinho, Carlo Ancelotti, Jorge Sampaoli, entre otros. Estas grandes fortalezas hicieron que en las eliminatorias para el mundial Brasil 2014 fuese el candidato ideal para dirigir el conjunto colombiano pues en esta época este seleccionador contaba con grandes individualidades en su mejor momento, por ejemplo contaba con un Falcao que se encontraba entre los 5 mejores delanteros del mundo, un Cuadrado amo y señor de la Fiorentina, un James titular y con ritmo de competencia, un Yepes que aportaba experiencia y liderazgo y dos laterales de gran salidad y dominio del balón.

En la actualidad es todo lo contrario, las individualidades de Colombia se encuentran en mal momento, Falcao volviendo de continuas lesiones, James con poca confianza en su club, Cuadrado uno mas en la Juventus, una selección sin líder y laterales poco destacados.

Al analizar la realidad colombiana se hace evidente que el dominio de grupo y la motivación no son suficientes, se necesita mas… se necesita un director técnico que brinde a los jugadores soluciones colectivas que sea mas un entrenador que un seleccionador que solo haga cambiar individualides, lo cuál hace preguntar si quizás… quizás no sea hora de dar un cambio, una pregunta interesante cuando despuntan nombres como el de Reynaldo Rueda que domina los torneos en América a su antojo. Por ahora los resultados respaldan a Pekerman, pero el margen de error es poco…

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